ARCADE FIRE, NEON BIBLE: La resaca de un funeral

Estadísticas demuestran que los funerales y las catástrofes en general aumentan la líbido de las personas involucradas. Esto porque se piensa en que la vida llega a su límite cuando percibe a la muerte de forma más cercana.

Arcade Fire tuvo todo lo contrario. Con Funeral (Merge, 2004) los canadienses nacieron ante el mundo, pero se enfrentaron ante la misma disyuntiva. Por eso no es raro que luego de ese debut luminoso llegaran a un producto tan irrenunciablemente cadencioso como oscuro como es Neon Bible (Merge, 2007).

La gran diferencia entre Neon Bible y los otros registros de Arcade Fire es que no buscan ser ambiciosos hacia la audiencia, sino que tratan de ser más cercanos para ellos mismos.

Funeral era más introspectivo y familiar, en cambio Neon Bible suena más catártico, personal, asociable a las experiencias personales de cada uno de forma mucho más directa.

Cuando suena la tormenta que invita al primer track, “Black Mirror”, uno entiende que las cosas cambian. Acá más que una multiplicidad de capas sonoras, uno encuentra una muralla sonora de donde cada instrumento sobresale.

Y es engañoso porque en verdad ese “espejo negro” consigue más luminosidad y sensualidad que la obvia aura oscura que podría creerse. El in crescendo deriva en una canción más de aceptación e inclusión que de lamentaciones, casi como el ingrediente que hizo de A Rush of Blood To The Head de Coldplay tan bueno, cuando la depresión era más esperanzadora que cualquier otro momento de la vida.

Por eso, esa tormenta nos pone atentos, mas no condiciona tanto la recepción a Neon Bible. De hecho, “Keep the car running” es un tema jubiloso, lleno de guitarras punzantes y cuartetos de cuerdas que operan de forma teatral. Funciona maravillosamente como single y es una antesala para el contrastante track que le da el nombre al álbum.

“Neon Bible” es una canción lenta, triste, minimalista —para ser Arcade Fire—, corta, y también monótona. Un track emotivo, con identidad plena de los canadienses, pero un tanto innecesario en el contexto de un álbum que en sus primeros tres tracks no logra dar con una característica capital.

Suerte que los hits se anteponen y que “Intervention” salva la situación. Este track habla de la familia, de trabajar por la iglesia, de desesperanza, pero aún así suena tan hermoso como la vida misma. Es que este es el momento más Funeral del álbum y está bien que así sea. Este nexo calca la cadencia del álbum debut pero con la muralla de sonido que Arcade Fire hace crecer en su segundo registro.

Los soldados a los que refieren en la letra terminan siendo ellos mismos, y este es el punto donde sabemos que el álbum va en un camino claro: mostrar la belleza de lo oscuro, de la desesperanza, del dolor, de los contrastes.

Por eso el Pulp-esco inicio de “Black Waves / Bad Vibrations” es natural, pese a lo teatral, con la voz de Regine Chassagne al son de una melodía tan bailable como lúgubre. Esas “ondas negras” que son más dibujadas como en historietas que otra cosa, con lo que las “malas vibraciones” en realidad terminan siendo una declaración de principios más que un muro de los lamentos. Al final, un sonido fantasmagórico, tenebroso pero tierno logra irrumpir y mantener la consistencia del registro.

Si al comienzo estaba la tormenta, al inicio de “Ocean of Noise” regresa, para calmar el ritmo y adentrarnos en una balada atípica. Aquí hay un punto alto de Neon Bible, porque la melodía es tan adictiva como triste. Aquí no se trata de una canción simple, sino que de una interpretación de Win Butler llena de pesar y por eso es que las cuerdas que suenan al final son tan desgarradoras. Aquí no hay triunfo de la belleza, sino que emoción pura.

Por eso el cambio a “The Well & The Lighthouse” es un poco brutal, dado que regresamos a un tema más teatral que genuino. He allí el mayor pecado de este álbum, en general, dado que mucha de la belleza suena un tanto superficial.

De todos modos, “The Well…” es un buen tema, con una cadencia de vals en su último tercio que la convierte en parte de un soundtrack imaginario de un mundo mágico.

En tanto, “(Antichrist Television Blues)” no sólo es el tema más subvalorado de este álbum, sino también uno de los tracks más cristalinos de la historia de Arcade Fire.

El relato blusero de un tipo cuya vida parece preescrita pese a sus deseos tan simples como grandiosos funciona con un ritmo incesante, Win Butler con una interpretación ruda e inspirada y un momentum que delata la brillantez de la composición que crece durante sus cinco minutos, tan de Bruce Springsteen que duele.

“Windowsill” es todo lo contrario. Un relato contenido, una canción calmada, un ritmo pausado pero lindo, pero termina respondiendo a una fórmula explorada en Funeral, por lo que se ve fuera de lugar.

El dúo final con “No Cars Go” y “My Body is a cage” logra enhebrar esta madeja dispareja pero hermosa y funcional de todos modos.

“No Cars Go” tuvo una versión primitiva en el EP debut de Arcade Fire, y allí sonaba bien, pero sin el respaldo de la muralla de sonido que tienen los canadienses en este álbum.

Esta canción es mágica, apela a lo mágico y suena a truco de magia, con un impulso grandioso y que llama a cantarla a gritos. Debe ser el track más comercial que han hecho, pero a la vez, es lo más arriesgado por sus características épicas y de amor grandilocuente. Y resulta de maravilla.

Mientras, la oscuridad vuelve con el spaghetti western de “My Body Is A Cage”. Si usted se pregunta qué diantres es un “in crescendo”, se lo presento. Esta canción tiene esa vocación de crecimiento que tiene “(Antichrist Television Blues)”, con un pesar teatral pero creíble.

Este álbum es muy bueno, pese a que sea el menos coherente de la banda. Además, el cierre debió ser con “No Cars Go” por ese contraste maravilloso que se logra con la inicial “Black Mirror”.

Pero las canciones muestran tantas facetas diferentes, tantos sonidos, tanta cadencia, sentimientos desde la tristeza a la alegría, con referencias a la soledad y a la familia, con ritmos tan sensuales como desgarradores… O sea, un disfrute para el oído.

Con Arcade Fire uno debe ceder y sentarse a disfrutar, porque ellos sí que saben darle vida a las cosas que uno cree que pueden matarnos.

FICHA TÉCNICA:

Artista: Arcade Fire

Álbum: Neon Bible

Sello y año de lanzamiento: Merge, 2007

Producción: Arcade Fire

Tracklist: 1. Black Mirror | 2. Keep the car running | 3. Neon Bible | 4. Intervention | 5. Balck Waves / Bad Vibrations | 6. Ocean of Noise | 7. The Well & The Lighthouse | 8. (Antichrist Television Blues) | 9. Windowsill | 10. No Cars Go | 11. My Body is a Cage.

Duración total: 46’ 57’’

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