BORN THIS WAY, LADY GAGA: El sonido de un nacimiento

Hace algunos días, HBO estrenó la grabación de uno de los recitales consecutivos que Lady Gaga hizo en el Madison Square Garden en febrero de este año. Allí se veía a Stefani Germanotta (su verdadero nombre) emocionándose y triste porque debía ser una “reina” y estaba asustada de no ser digna de serlo para sus fanáticos.

Esa genuina expresión en una Gaga que se mostraba a cara descubierta, sin maquillaje, constata que le importa qué piensen de ella, y su autoexigencia es tremenda.

Por eso era importante ver cómo se reflejaba esto en Born This Way (Streamline/KonLine/Interscope, 2011), el tercer LP de la cantante norteamericana.

La gran interrogante no es por la calidad o por lo novedoso en Lady Gaga, sino que hay una duda realmente grave en BTW: ¿Cuál es el disco? ¿El de 14 o el de 17 tracks?

Esto puede parecer antojadizo, pero no lo es porque hay detalles que suman y otros que restan. Por eso, para efectos de este review tomaré en consideración la versión de lujo, CD1, con 17 tracks.

Y partimos con “Marry the Night”, donde se evocan todos los elementos que confluyen en la propuesta de Lady Gaga 2011: una reminiscencia a lo religioso con el sonido de un órgano, una letra que es un manifiesto acerca de la noche como aliada y compañera fiel, una melodía pegajosa y muy pop, trazos de sintetizadores distorsionados que hacen que las bases sean más un dance-rock que un pop dance tradicional.

Luego viene “Born This Way”, el himno de la aceptación personal, con trazos de “Express Yourself” de Madonna pero con una mezcla entre retro y futurista que la hace irresistible.

“Government Hooker” no es política, sino que juega en las fantasías sexuales como una Marilyn jugueteando con JFK en una melodía predecible, medio Ibiza y medio ochentas, pero que funciona como un ejercicio de desdoblamiento divertido.

“Judas” es ritmo imparable. La referencia religiosa que tanto molestó a algunos en realidad es una excusa perfecta para darle fuerza a una canción galopante y pegajosa a la médula, con los sintetizadores a tope y Gaga interpretando maravillosamente.

Luego vienen la extrañamente barroca “Americano”, que más parece una versión Madonnesca de “Tu ‘vo pa’la americano”, y la ochentera “Hair”, donde aparece por primera vez el maravilloso saxo de Clarence Clemons (más conocido por su trabajo en la E Street Band, los de Springsteen). En “Hair” el romanticismo se mezcla con el futurista beat y la melodía country.

“Scheiße” suena más a Ibiza que a Alemania, pero Gaga habla en alemán “si es que es lo quieres” y la apuesta sale divertida, aunque poco profunda.

Con “Bloody Mary” los juegos de palabras de Lady Gaga tienen otro highlight, cuando mezcla el trago con la noción de la virgen María. Pero el sonido, más calmo y menos tendiente al beat fuerte la hacen un buen tema, demostrando que no todo en ella remite a un exceso.

Luego hay cambios. Se nota. De hecho, pasamos en varios instantes desde el revisionismo de los ochenta, época donde Gaga era “Baby Gaga” como dijo Cher alguna vez, al futurismo de los sintetizadores disco.

“Black Jesus – Amen Fashion” es el primero de los tres tracks que están en la versión de lujo de Born This Way, y da la impresión de que estuviera musicalizada por los franceses de Justice. Y lo mismo pasa con “Bad Kids”, que es la mezcla perfecta entre “Phantom I” y “Phantom II” de los galos.

“Fashion of His Love”, otra de las agregadas, funciona, haciéndonos volver a la enciclopédica nostalgia ochentera de Gaga, pero otro punto de giro llega después.

“Highway Unicorn (Road To Love)” es una declaración de principios. Gaga habla de la ruta al amor, como un motociclista lo hace de su pandilla. Aquí nos hace sentido la portada del disco versión normal (horrible, véala usted mismo) y el inicio del video de “Judas”.

Pero además está la aceptación de los íconos estrafalarios de lo teatral. El unicornio que la lleva por ahí es la figuración perfecta de su liderazgo, tan fantástico como potente.

“Heavy Metal Lover” es débil. Se va en una melodía simplona, pero con poca fuerza. Sólo es interesante la metáfora que construye Gaga, pero podría haber prescindido de esta canción perfectamente.

También suena medio desinflada en “Electric Chapel”. Todos estos son potentes y bien pensados símbolos, pero, por ejemplo, la guitarra al inicio de “Electric Chapel” desaparece, dejando de lado un elemento que hubiera enriquecido de forma gravitante este track.

Igual esto nos permite ver con mejores perspectivas la triada final.

“The Queen” es el tercer track “especial” de la edición deluxe de Born This Way, y sorprende como un nuevo manifiesto. Si la canción que le da el nombre al álbum es un himno a la autoaceptación, “The Queen” es uno para las expectativas y cómo pueden detenerte en tus sueños, como el de Gaga de ser una “reina” para sus seguidores.

El dúo final es emotivo, con la balada rock “Yoü And I” y la maravillosa y épica “The Edge of Glory”.

La balada es una mezcla entre Def Leppard, Bruce Springsteen y Queen (de hecho, Brian May de este último grupo hizo el solo de guitarra), pero resulta muy bien, con potencia y una producción terriblemente buena. Una canción destinada a ser coreada por multitudes.

Y el broche de oro es una muestra del poder compositivo de Gaga, quien no teme armar himnos pop de más de cinco minutos de duración. Pero además, aquí el solo de saxo de Clemons es notable, la interpretación de Gaga, lo pegajoso de la melodía, la estructura de una composición destinada a la grandeza… Todo en un track.

Lady Gaga ha tenido al mundo en vilo desde hace algunos años, pero muchos la han visto sólo por sus trajes estrafalarios de diseñador, sus shows llenos de pirotecnia y su especial personalidad, pero se olvidan de la música.

Born This Way es un rescate de la música de los ochenta, ese pop de melodías infecciosas, sintetizadas y perfectas, eso que sonaba cuando nació Stefani Joanne Angelina, ese sonido de su nacimiento. Eso que sonaba en el taxi y la televisión, ahora en clave futurista, etérea y llena de sentimiento.

Ella ni a palos nació así, con tanto talento y profundidad, pero suerte que su vida, ese que llegó al mundo en los ochenta que ahora son su objeto de culto la llevó hasta donde está ahora. Suerte que su propuesta nació de esta forma.

FICHA TÉCNICA

Álbum: Born This Way (Deluxe Edition)

Artista: Lady Gaga

Sello y año de lanzamiento: Streamline / KonLive / Interscope, 2011

Producción: Lady Gaga, Fernando Garibay, RedOne, DJ White Shadow y Robert Lange.

Tracklist: 1. Marry The Night | 2. Born This Way | 3. Government Hooker | 4. Judas | 5. Americano | 6. Hair | 7. Scheiße | 8. Bloody Mary | 9. Black Jesus – Amen Fashion | 10. Bad Kids | 11. Fashion of His Love | 12. Highway Unicorn [Road To Love] | 13. Heavy Metal Lover | 14. Electric Chapel | 15. The Queen | 16. Yoü And I | 17. The Edge of Glory

Duración total: 73’ 14’’

    • Hoke
    • 1/06/11

    Gran articulo de nuevo, me alegra mucho que le hayas hecho una crítica y la manera que has conectado el título con el final (y en general, todo el tiempo).

    Y tienes que razón con Heavy Metal Lover, es una canción prescindible del disco, además que su directo no podría ser muy posible, creo que pasaría a ser una cancion interludio, creo que es simplemente una canción-puente en sus conciertos, como lo fue Dance In The Dark

    Salu2!

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