QUEENS OF THE STONE AGE, SONGS FOR THE DEAF: Ilusiones ópticas

Probablemente no hayas conocido a Kyuss. En 1999 no hubieras reconocido el nombre de Josh Homme ni tampoco hubieras reconocido el estilo stoner. Y esto es porque en el milenio pasado era más complicado conocer bandas de circuitos independientes, pero cada vez esto es más diferente.

En 2000 con Rated R (Interscope, 2000), Queens Of The Stone Age se agenda con un lanzamiento imperdible, pero su joya llega dos años después.

Songs For The Deaf (Interscope, 2002) es una oda constante a la paranoia, el rock árido, duro, arrogante y aplomado. Sus 15 temas —incluyendo hidden tracks— deambulan por lo masivo sin dejar de lado matices tan oscuros como inteligentes.

Es que Josh Homme en este milenio se ha transformado en una de las figuras imprescindibles del rock, a secas. Si en Kyuss era importante y dejó huella, en QOTSA armó su leyenda.

Si Rated R era el quiebre y el triunfo del sonido acuoso, árido y denso de QOTSA, Songs For The Deaf fue el disco que llenó de identidad a este combo rockero.

En este álbum, el tercero que lanzó la banda, la estética psicodélica, paranoica, drogada y con rock pesado y desolado aparece con todos los matices necesarios, en poco más de una hora de sonidos masivos pero complejos, todo ello cruzado por skits de Radio KLON (¿Clon?), incluso con un locutor latino luego del megahit “No One Knows”.

Pero todo parte con un skit de Radio KLON digno del GTA San Andreas que da paso a “You Think I Ain’t Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionaire”, un track intenso que no te da respiro y que muestra todas las grandezas del álbum: riffs potentes, densidad, construcción perfecta en la composición, velocidad endemoniada, además de un desparpajo en la voz de Nick Oliveri que grafica de cuerpo entero la propuesta QOTSA.

Hay que decir que en este álbum se unen a Homme y los suyos el tremendo Mark Lanegan y el multifacético Dave Grohl, dándole a las guitarras (Lanegan) y a la batería (Grohl) matices que la banda no replicaría hasta el día de hoy.

Si no notamos esto, basta con escuchar “No One Knows”, un cambio en casi 180° de ritmo donde lo importante no resulta ser el poder sino que el uso eficiente de la guitarra como garante del groove. Si en “You Think…” la batería era el ritmo, en “No One Knows” la guitarra lleva el balanceo y su fórmula resulta tan adictiva como agotadora. Tras la cara de canción afable se esconde toda la complejidad que QOTSA es capaz de poner en tus oídos. Y resulta de maravilla.

El tercer megahit es la ambivalente “First It Giveth”. No sólo equilibra las fuerzas musicales, sino que nos hace caer definitivamente en la locura de un drama paranoico, casi como el Informe Sobre Ciegos de Sábato en “Sobre Héroes y Tumbas”.

“A Song For The Dead” es una construcción jugada. La batería de Grohl toma protagonismo, las guitarras de Homme y Lanegan suenan atiborradas de urgencia. La composición por capas, como los pisos de un edificio, funciona a la perfección, aunque sacrifica parte del momentum del tremendo trío inicial. Pero es parte de la experimentación que se agradece en un álbum que llegó al mainstream.

Si el cuarto track estaba dedicado a los muertos, su descanso cae sobre nuestros hombros en “The Sky Is Fallin’”, canción mucho más sombría cuyo armado es correcto, aunque un poco predecible dada su extensión. Al revés pasa con la gritona pero divertida y loca “Six Shooter”, movediza pero con más pinta de demo que de otra cosa.

“Hanging Tree” también tiene esa estética solitaria, con líricas semisuicidas, pero sonoramente débil, lo mismo que la muy pegajosa pero a la vez un tanto sosa “Go With The Flow”, donde equivocadamente QOTSA cae en lo gótico para sonar oscuros.

“Gonna Leave You” es más cercana a la fórmula Rated R, con un son romántico, claro que en clave QOTSA, al igual que otra canción “ícono” con “Do It Again”, con su ritmo incitador al trago y un largo, largo skit antes de “God Is On The Radio”.

Esta es una gran canción, llena de reminiscencias al rock de los 70s, pero puesta en la centrífuga, dejándola seca, añorando la humedad de las letras. Gran canción construida como un blues enfermo y con un piano tan punzante como tenebroso.

Otra buena sorpresa es “Another Love Song”. Aquí se replica el amor que no teme recriminar al otro por cometer errores bobos y pese a ello se siga adelante: un amor enfermo y orgulloso de su infección, tras la cual hay otro skit (sí, hay seis) para dar pie al supuesto final del álbum, “A Song For The Deaf”.

Aquí hay una sobrecarga de voces y efectos del más allá, y la sola idea de una canción para un sordo abre todo un campo de elucubración. Tal vez la vibración pueda llegar a los sordos de alguna forma táctil. Incluso que el dibujo de las ondas tenga una silueta especial. En fin, la canción es el gran final. Supuestamente. Además hay un reprise del primer track.

Y claro, además hay dos hidden tracks: “Mosquito Song” y “Everybody’s Gonna Be Happy”. La primera es una joya, llena de sentimiento y donde podemos ver parte de un Homme genuino, sin escudarse en la maestría de QOTSA para forjarse una imagen que a estas alturas resulta legendaria.

La guitarra dulce, la marcha marcial, las cuerdas dramáticas, todo hace que sea una isla lejana al desierto avantgarde que es Songs For The Deaf. De hecho, ese es el problema. Este track escondido le quita coherencia al álbum, al igual que los skits, si bien son divertidos, terminan quitándole momentum a un álbum denso y complejo que a veces cae en valles que son ahondados por este recurso mal utilizado.

“Everybody’s Gonna Be Happy” es un desperdicio de tiempo. No sólo parece un demo, sino que una canción sosa de los noventa. Indigna de las grandes composiciones que comparten el mismo CD.

Y si bien Songs For The Deaf tiene muchos baches y le falta coherencia, hay muchas grandes composiciones, una producción a ratos brillante y la vibra de una agrupación que consolida su propuesta. Además, tener a Homme, Lanegan y Grohl en un proyecto que funciona tan bien vale la pena. El resto, son meras ilusiones ópticas.

FICHA TÉCNICA

Artista: Queens Of The Stone Age

Álbum: Songs For The Deaf

Sello y año de lanzamiento: Interscope, 2002

Producción: Josh Homme, Adam Kasper, Eric Valentine.

Tracklist: 1. You Think I Ain’t Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionaire (3:12) | 2. No One Knows (4:38) | 3. First It Giveth (3:18) | 4. A Song For The Dead (5:52) | 5. The Sky Is Fallin’ (6:15) | 6. Six Shooter (1:19) | 7. Hangin’ Tree (3:06) | 8. Go With The Flow (3:07) | 9. Gonna Leave You (2:50) | 10. Do It Again (4:04) | 11. God Is On The Radio (6:04) | 12. Another Love Song (3:16) | 13. A Song For The Deaf (6:42) | 14. Mosquito Song [hidden track] (5:38) | 15. Everybody’s Gonna Be Happy [hidden track] (2:35)

Duración total: 61’ 56’’

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