MORRISSEY, YOU ARE THE QUARRY: Misma identidad, mismos malentendidos

Stephen Patrick Morrissey es el vivo ejemplo de que la identidad te puede llevar muy lejos. Desde The Smiths hasta su carrera solista, el británico ha hecho gala de estar contento con lo que demuestra. Pese al vacío de más de cinco años de lanzar álbumes, You Are The Quarry (Attack, 2004) fue esperado como si Morrissey fuera a lanzar su segundo o tercer disco.

Y lo cierto es que es muy fácil malinterpretarlo. Cuando parte con una canción llamada “America Is Not The World” muchos se vuelcan a decir que el LP va dedicado a su amor a Inglaterra y su aberración por Estados Unidos, parecer que no puede estar más equivocado. En este, como en la mayoría de You Are The Quarry, él habla más desde la elocuencia de su grandeza, más que desde lo que realmente siente.

Esto es porque Morrissey evita mostrarse cuando interpreta y cuando compone. Su vulnerabilidad es combatida con dientes, uñas y armas —como la que sostiene en la portada del disco— pero se sabe que está ahí. Por eso, bueno resulta el entretenimiento y los hits a escala sobrehumana, como le gustan a Stephen.

Musicalmente no hay demasiada diferencia en el tono de este disco con respecto a los anteriores, pero You Are The Quarry tiene tanto impulso desde las composiciones que se deja escuchar completo sin pausas, al revés de varios álbumes que Morrissey había lanzado como solista.

En ese sentido, no le da miedo volver sobre sus propios pasos, precisamente porque sabe cómo mejorarlos. Su voz en la pegajosa y reflexiva “I’m Not Sorry” suena más a inicios de los noventa que a su estado en los 2000s, lo que deja más en claro que él no tiene por qué decir “lo siento”.

Pese a los ganchos con su propia humanidad, como la explícita referencia a sí mismo en “Irish Blood, English Heart”, una orgullosa canción que se convierte en la más reflexiva pese a su abrupto desarrollo, el álbum es más general que particular, como en la megalomaníacamente irresistible “I Have Forgiven Jesus” con su órgano y ritmo tan británicos que llegan a erizar los poros. Así, en dos tracks Morrissey nos transporta desde su realidad hacia sus sueños delirantes, en un movimiento que podría ser ridículo pero que es todo lo contrario: tan genuino como él puede llegar a ser.

“Come Back to Camdem” es un asomo de lo inglés de Morrissey, pero sin dejar el sarcasmo. Pese a los brillantes y lacrimosos sintetizadores en clave de cuerdas, la emoción llega del propio cantante que, aunque trate de dejar en claro lo contrario, transmite la añoranza por su tierra natal.

Tras la sencilla, pero llena de ecos y sonidos enriquecedores “I’m Not Sorry” viene “The World Is Full Of Crashing Bores”, una típica canción de amor de Morrissey, que puede ser tan de a dos como de una multitud de miles de personas al mismo tiempo. Su cliché final pidiendo que “lo abraces y lo amen” es en realidad más simple que el amor de pareja, es más una provocación pensada en los conciertos, pensada, y eso es lo importante, suena más cerebral que emotivo.

Diferente a la potente “How Can Anybody Possibly Know How I Feel?”, donde destaca el verdadero Morrissey, inquisidor, pensativo pero punzante. Y ahí se puede creer que hable de quienes no lo entiendan a él. Otro error: es más una burla que un reclamo. Stephen se mofa de quienes creen saberlo todo y lo expone desde su perspectiva quebradiza pero fuerte.

Luego el pegajoso pero un tanto soso single “First Of The Gang To Die” resuena como una colección de líneas líricas hermosas y con una sensibilidad tierna y diversa, pero pierde cuando queda a merced de los rankings.

Allí es donde una belleza como “Let Me Kiss You” funciona tan bien. Desde el creciente sample inicial hacia la melodía brit clásica, pasando por el rescate del “amor ciego” como sugiere el coro, todo va en dirección del transporte a otro mundo. Aquí no es cosa de dos o de miles, sino que Morrissey da en el clavo con una perfecta canción de amor donde es inevitable rememorar los grandes tiempos cuando la guitarra de Richard Marr era la otra mitad de los imparables Smiths.

“All The Lazy Dykes” aparece como un delicioso vals que se manda una línea tan real como “When You Look At Me / You Actually See Me” (“Cuando me miras / realmente me ves”) en medio de una lluvia de figuras de guitarra con efectos llorosos.

Sigue “I Like You”, una canción con una progresión melódica gigantesca. Pero nuevamente, el “Yo” se confunde. Morrissey es más un motor y medio que lleva estas historias a cada oyente. En You Are The Quarry logra eso muy bien. El momentum del álbum tiene mucho que ver en la ligereza de las guitarras. Hay poco poder en las percusiones, y mucho de los 47 minutos del disco se sostiene en las guitarras y los teclados.

Por eso es tan importante lo que logra Morrissey en el cierre con la impresionante “You Know I Couldn’t Last”. Debe ser la canción con más poder del álbum, principalmente por el limbo emocional en el que nos dispone con riffs y batería, así como arpegios y cuerdas. Otra vez a ritmo de vals y rock, el autor de “Suedehead” nos mueve a su antojo, pero esta vez, desde su fórmula más clásica consigue mayor profundidad por la ambición inusitada de ese cierre, adelanto perfecto de lo que sería su siguiente lanzamiento.

Es que no es raro que las únicas palabras con mayúscula en la portada sean Morrissey y Quarry. El juego del gato y el ratón se aplica en todo el álbum, esta vez entre el cantante y las emociones de la audiencia, y no como tantos puedan creer de que él está vulnerable. A estas alturas, si lo está, lo esconde bien entre todos los recursos que tiene a su disposición.

Claro que hubiera sido mejor una mayor exploración musical, dado que se escuda en su fórmula más clásica en casi el álbum completo, pero es su forma de ser genuino y le resulta muy bien. Porque Morrissey sigue siendo el mismo, aunque en tantas ocasiones las lecturas que hagamos de su obra sean tan equivocadas.

FICHA TÉCNICA

Artista: Morrissey

Álbum: You Are The Quarry

Sello y año de lanzamiento: Attack, 2009

Producción: Jerry Finn

Tracklist: 1. America Is Not The World (4:04) | 2. Irish Blood, English Heart (2:37) | 3. I Have Forgiven Jesus (3:41) | 4. Come Back To Camden (4:15) | 5. I’m Not Sorry (4:41) | 6. The World Is Full Of Crashing Bores (3:51) | 7. How Can Anybody Possibly Know How I Feel? (3:25) | 8. First of The Gang To Die (3:38) | 9. Let Me Kiss You (3:31) | 10. All The Lazy Dykes (3:31) | 11. I Like You (4:11) | 12. You Know I Couldn’t Last (5:51).

Duración total: 47’ 16’’

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