COLDPLAY, A RUSH OF BLOOD TO THE HEAD: Dulce poder a la vena.

Muchas veces el frontman de un grupo se lleva todas las loas y también la plata. Incluso, en él se centra la genialidad creativa y, por tanto, el resto da lo mismo. Y esos son los que duran menos, o los que pierden la importante conexión con su pasado, derivando en quedarse estancados.

Coldplay es diferente. Estos cuatro amigos que se conocieron en la UCL de Londres se pusieron de acuerdo que, pese a que Chris Martin iba a ser el hombre carismático tras el micrófono, ellos siempre iban a tener las mismas comodidades y el mismo sueldo. Un compromiso que ha ayudado a la estabilidad de un grupo que desde el 2000 se instaló con Parachutes (Parlophone, 2000) pero que tuvo su consolidación con el excelente A Rush Of Blood To The Head (Parlophone, 2002).

El principio de este álbum es reflejar la belleza de la tristeza y la melancolía, todo desde el punto de vista del cariño, el amor y las sensaciones asociadas.

Pero en lo musical también hay grandes aciertos como el buen juicio para hacer crecer las canciones y tener a disposición el clásico recurso británico de instalar múltiples tonalidades y estilos dentro de la misma canción.

El punto más alto de A Rush… es la maravillosa “The Scientist”, una balada con trazos de rock clásico que va creciendo, poco a poco, con la misma base de piano, y siempre elevándose con el romanticismo cruel de la letra. La genialidad también se expresa en las guitarras que, al estilo Led Zeppelin, transforman a esta composición en un tema atemporal y que marca como un manifiesto la identidad del cuarteto londinense.

Y hay más. El track que le da el nombre al disco es el más maduro que han hecho en su carrera, también porque es mucho más calmo en su ritmo y más evocativo por sus ecos.

La paleta sonora se amplía con “A Whisper”, mucho más alternativa en su sonido, con percusiones constantes en forma de marcha marcial, violines y efectos que posteriormente inundarían Hail To The Thief de Radiohead (Parlophone, 2005), pero nunca abandonando el esquema arena-rock que repleta el coro.

Y pese al dominio del piano, las guitarras tienen mucho espacio en A Rush of Blood To The Head, como en canciones como “Green Eyes”, digna de fogata, dedicatorias y también con una cadencia mucho más intuitiva y personal que las otras grandilocuentes composiciones que inundarán los registros de Coldplay años más tarde.

Mientras, las canciones que expresan de forma más genuina el rumbo que toma Coldplay en este álbum son “In My Place” y “God Put A Smile Upon Your Face” dada la mezcla entre la importancia de la guitarra, baterías que no nos encontramos en Parachutes y una sensación de que hay más rock en ellos.

No obstante, el cierre grandilocuente de “Amsterdam” nos refiere inevitablemente al dilema que luego enfrentará Coldplay: ¿Qué hacer después? Porque la impresión que queda —y que después se confirmaría con X&Y (Parlophone, 2005)— es que con su segundo álbum, los ingleses agotaron los límites de su fórmula, precisamente por su capacidad de explorar en 54 minutos todas las aristas de su propuesta.

Instalado en medio de ese riesgo y el impulso de la interpretación, este es un álbum clave para entender qué ha llevado al rock desde los clubs a las grandes audiencias. No sólo se trata de buena música, sino que también de valores que se superponen los unos a los otros. Aquí tenemos sonidos dulces, limpios, potentes y gentiles, pero, a su vez, las letras pueden referir a algo completamente diferente, como el pesar del desamor o la melancolía de un buen momento. Pero esos elementos pueden convivir y allí ocurre la magia: todos, desde los más depresivos hasta los más contentos, tienen iguales posibilidades de ser parte de la misma audiencia. Por eso, lo masivo llega solo.

Lo bueno es que Coldplay tiene un buen producto y que el chorro de sangre a la cabeza llega fuerte y claro, no sólo en la forma, sino también en el espíritu. El triunfo real y moral de Chris Martis, Gus Berryman, Jon Buckland y Will Champion. Así, no es raro que cumplan decenas y decenas juntos.

FICHA TÉCNICA

Álbum: A Rush of Blood To The Head

Artista: Coldplay

Sello y año de lanzamiento: Parlophone, 2002

Tracklist: 1. Politik (5:18) | 2. In My Place (3:48) | 3. God Put A Smile Upon Your Face (4:57) | 4. The Scientist (5:09) | 5. Clocks (5:07) | 6. Daylight (5:27) | 7. Green Eyes (3:43) | 8. A Warning Sign (5:31) | 9. A Whisper (3:58) | 10. A Rush Of Blood To The Head (5:51) | 11. Amsterdam (5:19)

Duración Total: 54’ 08’’

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