THE MOON & ANTARCTICA: La víctima de Kid A.

Modest Mouse tuvo la mala suerte de armar su mayor obra justo un par de meses antes del terremoto grado 9 que significó para la música Kid A (Parlophone, 2000). Sólo puede ser mala fortuna cuando, un álbum que podría haber sido definitivo para la música sale justo antes que otro que lo hará también. Lo latoso es cuando te opacan por ser un relativo desconocido.

Modest Mouse, banda oriunda de Washington, había trabajado duro, pero no había tenido la oportunidad de armar su propia propuesta. En ello se encontraron con Isaac Brook con quien congeniaron y se pusieron en marcha. La mezcla era perfecta y en cosa de tres meses junto al productor Brian Deck lograron armar uno de los discos definitorios para el indiepop de este último tiempo, donde ya notamos influencias en Deerhunter, Liars o los notables Beach House.

Y así, The Moon & Antarctica (Epic, 2000) estaba destinado a ser el álbum más importante del primer año del tercer milenio. Pero meses más tarde, la historia cambiaría y Radiohead eclipsaría a Modest Mouse y su álbum definitorio.

Es que los elementos que mezcla este extenso LP son tan suaves como bien configurados. La hipnosis, la sorpresa, la montaña rusa de emociones es clave en este rumbo.

No debe sorprendernos que el título abarque una distancia tan amplia —entre la luna y la Antártica hay más de 360 mil kilómetros— dado que lo que Modest Mouse y su partner Isaac Brook intentan/logran hacer es abarcar un espectro gigante demostrando que las aparentes diferencias no son tan grandes y que en la esencia todo es muy parecido, como son la superficie lunar y varios parajes desolados, pero hermosos, del Polo Sur.

Recorrer el álbum es toda una experiencia. Partes con la inocencia potente de “3rd Planet” y en el camino notas que lo suave no siempre tiene relación con la ternura sino que a veces se contamina con la soledad, la desolación y la el frío misterio que un sonido tan cuidado como construido se puede percibir.

A Modest Mouse le pasó lo mismo que a Teenage Wagonclub con su Bandwagonesque (Columbia, 1991), cuyo alcance fue opacado en la historia por los fundamentales Screamadelica de Primal Scream y Nevermind de Nirvana.

En los 57 minutos se nota la importancia del concepto de álbum. Los evidentes singles (la potente y masiva “Dark Center of the Universe” o la ágil “A Different City”) se mezclan con composiciones densas que construyen una atmósfera consistente, acercando la luna a la tierra, provocando marejadas y codificando una identidad (por ejemplo, la enigmática “The Stars Are Projectors” o la bailable pero rara “Tiny Cities Made of Ashes”).

El gran conflicto de un álbum como este es su sonido pulcro, que se convierte en característica pero también en limitante. Esa atmósfera a la que ingresamos por casi una hora es un aislante del exterior. La perfección de los arreglos, del bajo de Eric Judy o esos sonidos que enriquecen el desarrollo de las canciones son egoístas, destinados a los audífonos, a entrar en la burbuja. Esto se nota más claro que el agua en “Gravity Rides Everything” o “The Cold Part”.

¿Presentaciones en vivo? Ni imaginarlo. Este es un álbum que necesita este formato para funcionar, así como hay tantas bandas incapaces de lograr un álbum decente en el estudio pero que tienen un sonido en vivo impresionante.

Modest Mouse sabe que sus canciones se escuchan más que lograr un descontrol. Con The Moon & Antarctica Burton consigue un sonido completo. El gran legado que quedó es el de la importancia de la producción para conseguir un álbum coherente y un desarrollo con la actitud puesta al servicio de composiciones bien equilibradas entre el rock y el pop, como demuestra el brillante cierre con la potente y adolescentemente refrescante “What People Are Made Of”.

Después de este álbum, muchos imitarían el uso de sonidos externos, el mix de estilos, se destacarían cada vez más los productores de vasto dominio de la consola de grabación… pero ninguno igualará al original. Al menos, no hay ninguno que sea capaz de recorrer la distancia completa entre La Luna y la Antártica.

Tracks destacados: “Dark Center of the Universe”, “Gravity Rides Everything”, “The Stars Are Projectors”

FICHA TÉCNICA

Álbum: The Moon & Antarctica

Artista: Modest Mouse (en asociación a Isaac Brook)

Sello y año de lanzamiento: (Epic, 2000)

Tracklist: 1. “3rd Planet” 3:59 | 2. “Gravity Rides Everything” 4:19 | 3. “Dark Center of the Universe” 5:04 | 4. “Perfect Disguise” 2:43 | 5. “Tiny Cities Made of Ashes” 3:44 | 6. “A Different City” 3:10 | 7. “The Cold Part” 5:03 | 8. “Alone Down There” 2:24 | 9. “The Stars Are Projectors” 8:46 | 10. “Wild Packs of Family Dogs” 1:45 | 11. “Paper Thin Walls” 3:01 | 12. “I Came As a Rat” 3:48 | 13. ”Lives” 3:19 | 14. “Life Like Weeds” 6:30 | 15. “What People Are Made Of” 2:14

Total: 59’ 43’’

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: