LO MEJOR DE 2010: 10 DISCOS INDISPENSABLES

10 BODY TALK robyn

La sueca es una veterana en las pistas de baile, sin embargo tomó un riesgo en 2010: tras más de cinco años sin lanzar ni una sola canción al mercado, se propuso crear una trilogía de EPs bajo el nombre de “Body Talk”. Y finalmente lo logró, y la guinda de la torta es la recopilación de los mejores tracks en el LP Body Talk (Cherrytree/Konichiwa/Interscope).

Pero lo importante no va en la cantidad sino que en la calidad y variedad del material de Robyn. Ella sabe bien qué funciona cuando se trata de mover a la gente en la pista de baile. Pero también Body Talk resuena como una convincente caravana de posiciones acerca de las relaciones, del orgullo, de la actitud y de lo que siente una mujer que se ve segura pero que por dentro es como todas.

Aunque, como artista, Robyn no es como todas. Su sentido del humor es muy especial, su conocimiento de todas las mañas del synth pop está comprobado y entiende que reinventar sus propias canciones es parte de su crecimiento.

Lo que hace interesante a este recopilatorio no es sólo la calidad de las canciones, sino que los cambios sobre las acústicas “Indestructible” y “Hang With Me” delatan que Robyn no sólo lanza sus composiciones, sino que también se preocupa de su desarrollo, incluso más allá de un álbum.

Desde que notamos que ella toma el control de todo, Body Talk habla más fuerte y claro que nunca. Y el pop debería agradecerle por ello.

9 TEEN DREAM beach house

Me da igual si este disco tenga un serio alcance de nombre con el de Katy Perry (Teenage Dream, RCA, 2010), la diferencia más importante es cuál de los dos conceptos es más fuerte. Para la intérprete de “California Gurls” lo esencial es lo adolescente. En cambio, Victoria Legrand y Alex Scally se concentran en soñar. O de hacernos soñar.

Teen Dream (Sub Pop) se inscribe en esa categoría de álbumes hechos para alucinar y consumir azúcar por las orejas.

Pero a diferencia de muchos intentos que se desinflan y explotan como globo de goma de mascar, Beach House construye música de ensueño, un pop con tantas influencias desde el noiserock de Joy Division o My Bloody Valentine hasta el pop más clásico de Fleetwood Mac —una referencia obligada al hablar de pop con guitarras, sino que lo diga Belle And Sebastian—.

Pero en Teen Dream hay algo más. Hay aura y espíritu, hay armonías, voces al estilo Beach Boys con un fraseo y entonación tan particular de parte de Victoria. Y también hay tristeza, profunda, que se trata de tapar con buenos deseos, con buenos recuerdos. Pero sobresale la nostalgia (“Used To Be”), las ganas de hacer algo para lo que no se tuvo coraje (“Silver Soul”, “Walk In The Park”) o la necesidad de tener a alguien que se merezca nuestra preocupación (“Lover Of Mine”, “Real Love”).

Y sobresale un temazo como “Norway”, tan dulce como al borde del desmayo. Con menos frenesí, pero con mayor intensidad. Tras escuchar varias veces “Norway” queda claro que un sueño adolescente es más cercano a la nostalgia a puertas cerradas que a las fiestas en una casa en la playa. Beach House entiende eso a la perfección.

8 BROKEN DREAMS CLUB (EP) girls

Chet “JR” White es más importante de lo que muchos quieren creer. La fuerza creativa de Girls no sólo radica en las sólidas y únicas composiciones de Christopher Owens. Y es cierto que las canciones son increíbles y que tanto el LP Album (True Panther, 2009) como el EP Broken Dreams Club (True Panther, 2010) son impecables, pero es el “trabajo invisible” de White el que le da profundidad a una obra que sin esas pinceladas de brillo sería sólo una muestra de lindas canciones.

Y en este EP Girls consigue llevar su genialidad mucho más allá, precisamente en la producción. Owens sigue escribiendo tan angustiado como luminoso, pero White merece un poco más del foco de atención. Una muestra obvia es el maravilloso track final, “Carolina”, una canción que se mueve como un verdadero viaje, en una interpretación llena de capas, un búnker sonoro que es tan impenetrable como cautivante, con diferentes niveles de ecos, cambios en la voz de Chris, instrumentos que aparecen y desaparecen.

Pero no todo es “Carolina”, también está la juguetona guitarra en “Thee Oh So Protective”, la balada clásica de “Heartbreaker”, los efectos cercanos a las imágenes de un atardecer en “Broken Dreams Club”, el ritmo pausado y a la vez movido de “Alright” o la simpleza llena de pesar de “Substance”. Cada una tiene ese ingrediente mágico en la producción además de, por supuesto, el mayor trabajo de Owens como frontman, lo que involucra que cada vez más todos nos podamos sentir parte de su melancolía, y también parte de ese club de los sueños/promesas/amores/añoranzas, etc. rotos.

7 THE SUBURBS arcade fire

Las expectativas matan hasta el mejor de los trabajos. Y eso le pasó a Arcade Fire. Es que cuando un grupo saca un debut tan impresionante como Funeral (Merge, 2004), todos esperan ver que se mantenga la calidad. Neon Bible (Merge, 2007) no fue lo esperado, sólo algo distinto. Pero los canadienses cada vez se hicieron más conocidos. Desde Foo Fighters hasta Peter Gabriel han versionado sus canciones y eso sólo puede hablar bien de ellos.

Pero es claro que es muy complejo analizar el caso de The Suburbs (Merge, 2010) simplemente porque la crítica construyó cierto halo de incertidumbre e inconformidad con el tercer álbum de Win Butler y los suyos.

Y algo es claro: The Suburbs sostiene un concepto, coherencia, desarrollo compositivo y de producción totales. Sus 16 tracks se mueven en medio de algo tan norteamericano como los “suburbios”, o áreas residenciales con identidades bien demarcadas.

Arcade Fire podría haber caído en el cliché, con su estilo barroco desbordado, pero no es el caso. The Suburbs parte con el misterio y potencia bien controlada del track homónimo para pasar inmediatamente a la fuerza de “Ready to Start” y luego a la calma con horizontes gigantescos de “Modern Man”.

La coherencia también es ayudada por los diferentes personajes que adoptan Win y Régine Chassagne. “We Used To Wait” hablan como adultos cuya vida ha pasado por mucho, en cambio en “The Suburbs” parecen jóvenes que recién descubren la dinámica de la vida.

Pero no todo es bueno. Por primera vez Arcade Fire tiene un par de tracks que desentonan en su perfección. “Deep Blue” y “Wasted Hours” son buenas canciones pero no llegan al nivel de las demás, armando un bache que The Suburbs sufre, aunque de todas formas le alcanza, con su relevancia y por el hecho de acercar al mainstream al septeto canadiense, para inscribirse como uno de los mejores lanzamientos del año.

6 ENTREN LOS QUE QUIERAN calle 13

El mejor disco latino del año tiene varios ingredientes que lo hacen un imperdible. Conciencia social, variedad estilística, actitud, coherencia y singles exitosos. Todo eso se corresponde en un álbum tan inclusivo como directo, y una continuación más madura y menos exuberante del gran Los De Atrás Vienen Conmigo (Sony, 2008).

“Calma Pueblo” fue el preámbulo perfecto para un álbum que tendría (incluso) mucho más que mostrar. Pero lo importante no son los tracks, sino que el espíritu que termina transmitiendo el cuarto LP de Calle 13. Residente y Visitante consiguen un sonido latinoamericano que se une a estilos universales para ser la voz de América Latina, para incluir a todos en su mensaje, para no envidiarle a nadie y llevar la calle a los oídos del mundo. Y lo consiguen.

“Latinoamérica” debe ser la gran canción de la carrera de Calle 13, con un sonido tan primitivo como moderno. Si Vampire Weekend lleva África a Norteamérica, Calle 13 trae las tribus precolombinas al presente. Pero no es la única referencia que los portorriqueños consiguen mover de sus cimientos. También la que se tiene sobre su propia música. Calle 13 pasó de ser un grupo de reggaetón en sus inicios a consolidar lo que se puede catalogar como un sonido latinoamericano moderno.

Sólo por esto último merecería ser destacado como un gran lanzamiento del año, pero además Calle 13 consigue sonar impecable, teniendo una producción de lujo, con cada instrumento sonando cercano, en el volumen preciso.

Actitud + Trascendencia + Producción = Calle 13 = El disco latino del año.

5 BEFORE TODAY ariel pink’s haunted graffiti

La música debe ser una de las áreas donde más importa cómo se implementan las ideas. A veces, ideas horrendas son maquilladas de tal forma que parecen ser las mejores. En cambio, a Ariel Pink le pasaba lo contrario. Con buenas ideas, su estilo lo-fi y artesanal no podía tener un buen desarrollo en los múltiples EPs que lanzó en los albores de la década del 2000.

Pero en 2010 logró darle lustre a sus ideas, más cercanas a la radio AM sesentera, con influencias claves de The Velvet Underground. Before Today (4AD) es el primer trabajo de Ariel Pink’s Haunted Graffiti, la banda que el artista armó para crear material con la calidad que las ideas merecían. Y lo hizo.

Before Today suena coherente de principio a fin, apoyado en una estética común, composiciones bien pensadas pero también por las historias que cuenta Ariel junto a su banda. Por ejemplo, en “L’estat (Acc. To the Widow’s Maid)” se grafican las dudas de una mujer que mata a su empleada porque esta no ordena las cosas como a ella le gustaría, o en “Menopause Man” donde se explora en la confusión de género con un hombre de mediana edad que no entiende sus cambios de ánimo y culpa a su cuerpo.

No sólo se trata de un buen álbum sino que también de una propuesta sonora que ha sido dejada de lado en el último tiempo, donde todos quieren sonar o muy old-school o muy avantgarde, pero donde siempre quieren calidad. Allí Ariel Pink se destaca al intentar que las canciones suenen deslavadas, pese a la impresionante producción de su winning single y la mejor canción del año “Round And Round”.

Before Today es una muy buena idea, o un grupo de ellas. La estética lúgubre de sus historias unida con su frescura sonora se unen a composiciones poderosas que unen la playa con la ciudad, la tristeza con la luz y la música con las letras. Un disco completísimo que vale la pena escuchar después de hoy.

4 THE ARCHANDROID janelle monáe

El problema de la música llamada “negra” es que sus exponentes tienden a ser muy egocéntricos y muchas veces su música es entrampada en la personalidad y manera de actuar de los artistas. La mayoría de las veces esto deriva en desastres y muy pocas la música es digna.

Por eso ya es destacable lo que hace Janelle Monáe, siendo lo suficientemente enigmática como para dejar que sus canciones hablen por ella. Pero el resultado también muy bueno. The ArchAndroid (Bad Boy / Wondaland Arts Society) es una mezcla de R&B, hip-hop, soundtrack scores de ciencia-ficción y pop-rock que pocas veces escapan a la convención, pero que consiguen tener una coherencia notable.

A esto ayuda el hecho de que The Archandroid es la continuación de su EP Metropolis: The Chase Suite (Bad Boy, 2007), que era la primera suite de cuatro que Janelle ha planteado. Y The Archandroid tiene la tercera y cuarta suites muy identificables, con aperturas a-la Star Wars o Jurassic Park. Y es que en la historia planteada por Monáe se habla de un mundo donde la tecnología y el futuro luchan contra los influjos de los sentimientos y sensaciones de los humanos, graficando de gran manera los conflictos entre lo humano y lo tecnológico y sus implicancias, como la falta de igualdad en el lead-single “Tightrope” —con la incomparable ayuda de Big Boi— y el arrojo de los problemas internos en la movida “Cold War”, o el rescate de los paisajes que se dejan atrás en la sorprendente y folk “Oh, Maker”.

Monáe se acopla a cada estilo y a cada personaje pero también logra un producto que crece con cada revisión a The Archandroid. Y es que ella apareció prácticamente de la nada. No tuvo el camino tortuoso del que se ufanan otros exponentes del R&B, sino que todo fue talento e iniciativa. Y por eso la cuarta suite de esta historia nos tiene esperando expectantes. Porque Janelle deja que su música hable por ella.

3 CONTRA vampire weekend

No es complicado entender por qué hay gente que odie a Vampire Weekend. No se avergüenzan de ser quienes son y de hacer todas las mezclas que quieren. Pero también tienen la ubicuidad para hacer crecer su propuesta, llena de reminiscencias al pop sudafricano, el ska, el synth-pop o el reggae, siempre con la actitud necesaria.

Muchos pueden creer que el nombre Contra (XL) puede venir de los grupos insurrectos y guerrillas centroamericanas, pero en realidad es un nombre que se asocia más a un tipo de persona, tal vez, esa forma de actuar de quienes eran su Contra, sus enemigos, pero también a quienes no aceptan ser como quisieran ser, tal como lo hacen ellos.

Por eso hace sentido el track final “I Think Ur A Contra” donde se abandona un tanto el espíritu potente y el cuarteto neoyorkino cede en un compromiso, en una elección unívoca, sorprendente en su mezcla. Y es que VW deja las sospechas o la venganza y abraza un final abierto, identificando a sus Contras pero no haciendo al respecto nada más que irse en paz.

En un álbum ambicioso, con líricas ingeniosas y llenas de cultura pop, como las referencias a Nueva York en “Taxi Cab” o los chistes lingüísticos de “Cousins”, sorprende pero ni tanto que se atrevan a terminar con una canción “de amor”. Pero ese es el espíritu de Vampire Weekend, siempre intentando encantar y sorprender, no importando cuantos contrarios haya en su camino.

2 THIS IS HAPPENING lcd soundsystem

Se supone que es el final del grupo armado por el genial James Murphy. Se supone que es el cierre de una era y que This Is Happening (Virgin / Parlophone / DFA) debería sonar a despedida. Se supone que LCD Soundsystem no va más y que se retira en su peak.

Pero es difícil que le creamos a Mr. Murphy y su tropa. Especialmente cuando se manda un álbum tan cercano a la perfección en coherencia, inventiva y producción. Es que LCD Soundsystem se convierte cada vez más en el producto de la obsesión musical de James Murphy, con cada detalle, cada compás, cada canción y cada sonido breve pero significativo.

En su tercer LP propiamente tal —45:33 (Nike / Virgin / DFA, 2006) no era parte del plan de Murphy para conquistar el mundo— LCD SS se mueve en las aguas de sus influencias. Fuera de buscar mirar hacia adelante, reinventan cada pieza de la etapa más bailable de Bowie o el synth-pop ochentero, o la construcción de atmósferas de Brian Eno… Pero suena a 2010, siendo tan 1983. He allí algo notable.

This Is Happening es intenso, pese a la forma deliberadamente suave en la que suena. Si Sound Of Silver (EMI /DFA, 2007) era parte de mirar a los otros y decirles cómo se sienten, en 2010 LCD SS claramente se mete en la carne de las emociones propias, de forma cruda y transparente. Allí es donde es más sencillo notar la genialidad de este registro y sus múltiples puntos de coherencia. Pese a que “All I Want” con su guitarra más importante que la voz o “I Can Change” y sus sonidos maravillosamente instalados en los 80s sean las canciones más inmediatamente valoradas, el subvalorado single “Drunk Girls” en realidad marca la necesidad de Murphy por sentir conexiones, vínculos humanos fundamentales como los del amor, pidiendo honestidad y “despertar juntos”. O la metalingüística “You Wanted a Hit” donde Murphy y los suyos confrontan las necesidades de los artistas y las audiencias frente a la idea de éxito.

This Is Happening quiere graficar en todas sus letras que el fin de una era se acerca, pero es complejo creer aquello cuando LCD SS abre tantas puertas en nueve tracks impecables. Este nerd-pop-rock parece que no se va a acabar tan fácil, porque está pasando, está ocurriendo.

¿Por qué este álbum es tan bueno? Fuera de todo lo sentimental y el amor que podamos sentir por una propuesta tan coherente, también hay composiciones que uno siente que tienen la actitud en cada compás, en cada construcción y en cada instrumento que se va agregando en los in crescendos, y también vale destacar la apuesta por mantener un producto impecable. Cuatro LPs, varios EPs y remezclas dan como resultado más que un álbum, sino que una escuela que ahora mucho replican pero que sólo tiene un LCD Soundsystem. Y esto sigue ocurriendo.

1 MY BEAUTIFUL DARK TWISTED FANTASY kanye west

Muchos creen que un buen álbum para ser coherente tiene que ser obligatoriamente uno conceptual. Que sin historia común, no hay total desarrollo.

Kanye West armó una historia común en su video de 35 minutos “Runaway” donde varias canciones de su disco aparecieron. Pero no fueron todas. Tampoco dijo nunca que su álbum fuera conceptual. Y es que, pese a todo lo que podamos pensar, West sabía que la música debía hablar por sí misma y, en mucho tiempo, sabía que ni él mismo con su inmenso ego podría igualar el impacto de su álbum.

My Beautiful Dark Twisted Fantasy (Def Jam / Roc-A-Fella) es un discazo por donde se lo mire. Sus 13 tracks construyen un sonido que va mutando pero que mantiene un carácter que conforma el hilo conductor no de la historia, sino que del sonido, lo que es más difícil de lograr.

“Dark Fantasy” es un prólogo perfecto, con aires de misterio y calma, pero “Gorgeous” marca un camino, donde Kanye invita a sus amigos a armar un súperalbum. Kid Cudi y Raekwon logran darle mayor profundidad a un funk-pop que crece y crece. De ahí, la increíble “POWER” con Dwele, donde se demuestra el elemento clave del éxito de West: su talento innegable como productor. Pese a que es su disco y que su ego es gigante, también tiene la capacidad de desdoblarse y ver desde afuera sus propios problemas y vulnerabilidades, con lo que consigue armar calidad suprema donde sólo habría un puñado de buenas ideas. Y “POWER” lo hace sampleando a King Crimson y su obra de 1970 “21st Century Schizoid Man”, realmente con un grado notable de intertextualidad para esta época.

Si queremos colaboraciones, allí está “All of the Lights” donde desfilan Rihanna, Fergie de Black Eyed Peas, Elly Jackson de La Roux, el propio Kid Cudi, Alicia Keys y, aunque usted no lo crea, Sir Elton John. Y lo mejor es que todo suena bien. Toda esta exuberante cantidad de elementos están en la medida justa entre la ambición de Kanye y el buen gusto.

Pero el epítome de Twisted Fantasy es la canción donde la dualidad del carácter de Kanye queda más en manifiesto: “Runaway”. Tan vulnerable como poderoso, tan robot como humano, West logra armar un inquietante riff de piano que su une a la dinámica de su uso del Autotunes, mucho más pulido que en 808s & Heartbreak (Roc-A-Fella, 2008).

Y más aún. West armó el proyecto “G.O.O.D. Fridays” donde colgaba en su web tracks gratuitos, donde grandes canciones se sucedían. Y además West se convirtió en un twittero influyente, y también sigue en polémicas… O sea, un 2010 movido que, pese a cualquier tormenta, no pudo opacar un gran álbum. My Beautiful Dark Twisted Fantasy grafica lo que un álbum debe ser: coherente, con buenas canciones, bien desarrolladas y con la actitud correspondiente. Una fantasía hecha realidad.

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