LO MEJOR DE 2006: FUTURESEX/LOVESOUNDS. El pop con los cinco sentidos

Si hay un tipo de sonido mal mirado, ese debe ser el pop. Tildado de simple, tonto y hasta de ser mero ruido y cualquier cosa menos música, el pop nunca la ha tenido fácil. Menos aún los solistas que fueron exitosos con una banda. Pero quien podía saltar estos obstáculos y entregar el mejor disco pop de la década es Justin Timberlake.

FutureSex/LoveSounds (Jive) es un álbum completo, con todos los matices posibles dentro de un sonido coherente y característico, marcado por la pegajosa simpleza de las bases y la exploración muy cercana hacia los territorios del hip hop.

Justified (Jive, 2002) había sido un buen debut solista, pero carecía de sentido propio. Parecía que a Justin le costaba desanclarse de sus tendencias más cercanas. En cambio, ahora se notaba otra actitud.

Timberlake es inteligente, astuto, trabajador y talentoso, y todo eso se nota. En primer lugar, no es como la mayoría de los artistas pop que lanza discos cada 12 a 18 meses, sino que se toma su tiempo. Entre el lanzamiento de Justified y FutureSex/LoveSounds hubo cuatro años, y hasta la actualidad, Justin no ha lanzado nada nuevo.

Segundo, se sabe asesorar y participa de todas las etapas del proceso. En Justified habían sido Neptunes, y ahora era Timbaland. La diferencia entre un disco y otro estaba asegurada.

En tercer término, está la necesidad de crecer en todos los sentidos. Timberlake se arriesga y no hace un Justified Parte 2, sino que prueba, experimenta, se asegura de explorar y matiza su sonido de gran forma. Y además se apega mucho más a la idea de álbum.

Hay una coherencia que se refuerza con las letras, donde siempre se habla de las dificultades que existen en las relaciones humanas. Timberlake explora los diferentes estados, desde el enamoramiento y la necesidad en la hiperkinética “My Love” hasta el despecho en la punzante “Damn Girl”.

Otro riesgo: Justin Timberlake elige hacer muchos tracks muy largos. De hecho, las dos mejores canciones del disco duran casi siete minutos y medio.

Lovestoned/I Think That She Knows” es una progresión en la necesidad casi adictiva que el amor puede tener, y musicalmente es impecable desde un sonido megabailable hasta un final casi orquestado, con cuartetos de cuerdas y pianos que reafirman el pesar de la letra (o mejor dicho de su interpretación).

Por su parte, “What Goes Around… Comes Around” debe ser la gran canción de este álbum donde se resume todo: el sonido pop mezclado con el funk y elementos clásicos del hip hop (especialmente el épico final), el romanticismo, las letras sufridas pero no por ello cursis, la construcción de un sonido aparentemente simple que crece casi sin que se note durante todo el track. Además, hasta el video tenía ese sentido de hacer algo más allá que un single. El corto dirigido por Samuel Bayer y escrito por Nick Cassavetes es una oda al sentido del disco. Y todo calza con naturalidad.

No importa que algunas colaboraciones no le hagan justicia al disco (como el hidden track “Pose” con Snoop Dogg quien no entiende que es colaborador y no dueño de la canción), porque este álbum pasa por encima de todas esas dificultades.

Si Justin Timberlake quería ser respetado, con FutureSex/LoveSounds lo consiguió con creces. Un álbum imperdible de principio a fin que hace que pop huela, sepa, se vea, sienta y escuche muchísimo mejor.

Menciones honrosas:


Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not, Arctic Monkeys (Domino): Otra vez el hype británico hace de las suyas, pero Arctic Monkeys se merece el reconocimiento porque su disco debut está tan lleno de actitud que brilló con luz propia. Su uso de recursos estilísticos era muy bueno y su ritmo no dejó a nadie sin escuchar, aunque sea una vez, el son “I Bet You Look Good On The Dance Floor”.

Black Holes And Revelations, Muse (Warner): Siempre el disco que significa el éxito mundial de un grupo merece atención. Muse lo hace dándose cuenta de que moviendo los límites de su propio sonido hacia el territorio del arena-rock podía llegar más lejos. Su sonido ganó en espacialidad y eclecticismo, pero mucho más amable para el público que sus antecesores.

Return To Cookie Mountain, TV On The Radio (4AD/Interscope): Este caso es típico. Grupo talentoso que no recibe el reconocimiento que se merece. Y es injusto porque no sólo es un fresco y genial, sino que trabaja las atmósferas de forma única con un cantante impresionante como Tunde Adebimpe. Si es recomendable sólo por eso… imagínate cómo serán las composiciones de un álbum tan intenso y lleno de talento como este.

  1. writers block de peter, bjorn and john

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