LO MEJOR DE 2001: IS THIS IT. Desde el garage hasta el iPod

En el periodismo y los medios, la novedad es ley. Si un tema no presenta elementos novedosos, no se publica. Pero cuando se trata de la música, volver atrás es fundamental. Si a eso le sumamos actitud, el éxito es seguro.

New York es un eje de la cultura. Cosmopolita, multicultural y llena de colores, esta ciudad ha cobijado grandes creaciones, casi siempre desde abajo, desde bares de mala muerte y barrios complicados. The Strokes no tenía ese background. Ellos venían de buenas familias, reconocidas en otros rubros (Julian Casablancas es hijo del dueño de la agencia Elite) o en la misma música (Albert Hammond Jr.).

Pese a ello, The Strokes tenía urgencia por sonar. En cada una de las canciones que configuran Is This It (RCA) Julian Casablancas toma el micrófono de forma nerviosa, pero también rabiosa y temerosa. Esto acompañado de músicos virtuosos, bien compenetrados, sin ansias de figurar más allá que en los momentos en que la composición lo exige.

The Strokes tuvieron ayuda del hype. Esta arma de doble filo, puso todos los ojos en ellos. ¿Serán tan buenos como dicen? ¿No serán puro look? Y resultaba que no. El hype afectó, en realidad, la forma de mirar el trabajo de este grupo. Y es que su música es genial desde el momento en que suena atemporal. Cuando un disco pareciera haber sido lanzado en cualquier época, 60s, 70s, 80s, 90s, no importa, porque inmediatamente se convierte en un álbum histórico.

“Is This It” comienza con una sirena antigua, como de serie en blanco y negro. Ya con eso nos instalamos en el limbo del tiempo. Cuando “The Modern Age” irrumpe con su incesante beat y el desgarrador alarido de Julian Casablancas, ya sabes que no dejarás de escuchar Is This It. Podemos destacar el megasingle de ese año, “Last Night”, o el par de canciones de lujo que son la guinda de la torta de este álbum, ese dúo que conforman “Trying Your Luck” y “Take It Or Leave It”. No obstante, destacar canciones es injusto porque TODAS son buenas.

Por ello se espera con tantas ansias lo nuevo del quinteto neoyorquino, pese a que ni Room On Fire (RCA), ni First Impressions Of Earth (RCA) consiguieron llegar a su nivel de impacto y/o ventas.

 

Menciones Honrosas

White Blood Cells, The White Stripes (Sympathy For The Record Industry): Si The Strokes hicieron un disco atemporal, Jack y Meg White llevaron el garage al extreme. Con un rock de guitarra y bacteria, hicieron de su sonido simple, un must de la década que todavía no mostraría su cara más brillante.

Origin Of Symmetry, Muse (A&E): El trio inglés se anota uno de sus mejores trabajos, mezclando un sonido pesado y circular con la temática apocalíptica y el gusto de su líder, Matthew Bellamy, por lo temas ocultos y la música clásica.

We Love Life, Pulp (Island): El último disco de estudio del quinteto liderado por Jarvis Cocker no es sólo un álbum de despedida. También es un compendio de toda la genialidad de uno de los más recordados y queridos exponentes del brit pop.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: